viernes, 28 de septiembre de 2007

Diccionario del Diablo / 1era parte

Maravilloso trabajo de un tío yanqui llamado Ambrose Bierce que conocí cuando hicimos la pretemporada con el Real Madrí. Aquí os dejo algo de una de sus obras. Disfrutadlo!


A

Abstemio, s. Persona de carácter débil, que cede a la tentación de negarse un placer. Abstemio total es el que se abstiene de todo, menos de la abstención; en especial, se abstiene de no meterse en los asuntos ajenos.
Aburrido, adj. Dícese del que habla cuando uno quiere que escuche.
Africano, s. Negro que vota por nuestro partido.
Ambición, s. Deseo obsesivo de ser calumniado por los enemigos en vida, y ridiculizado por los amigos después de la muerte.
Amistad, s. Barco lo bastante grande como para llevar a dos con buen tiempo, pero a uno solo en caso de tormenta.
Amor, s. Insania temporaria curable mediante el matrimonio, o alejando al paciente de las influencias bajo las cuales ha contraído el mal. Esta enfermedad, como las caries y muchas otras, sólo se expande entre las razas civilizadas que viven en condiciones artificiales; las naciones bárbaras, que respiran el aire puro y comen alimentos sencillos, son inmunes a su devastación. A veces es fatal, aunque más frecuentemente para el médico que para el enfermo.
Antipatía, s. Sentimiento que nos inspira el amigo de un amigo.
Año, s. Período de trescientos sesenta y cinco desengaños.
Armadura, s. Vestimenta que usa un hombre cuyo sastre es un herrero.
Arquitecto, s. El que traza los planos de nuestra casa y planea el destrozo de nuestras finanzas.
Audacia, s. Una de las cualidades más evidentes del hombre que no corre peligro.



Baco, s. Cómoda deidad inventada por los antiguos como excusa para emborracharse.
Belleza, s. Don femenino que seduce a un amante y aterra a un marido.
Beso, s. Palabra inventada por los poetas para que rime con "embeleso".Se supone que designa, de un modo general, una especie de rito o ceremonia que expresa un buen entendimiento, pero este lexicógrafo desconoce la forma en que se realiza.
Blanco, adj. Negro.
Boda, s. Ceremonia por la que dos personas se proponen convertirse en una, una se propone convertirse en nada, y nada se propone volverse soportable.
Bruja, s. (1) Mujer fea y repulsiva en perversa alianza con el demonio. (2) Muchacha joven y hermosa, en perversa alianza con el demonio.
Bruto, s. Ver Marido.



Camino, s. Faja de tierra que permite ir de donde uno está cansado a donde es inútil ir.
Capital, s. Sede del desgobierno.
Celoso, adj. Indebidamente preocupado por conservar lo que sólo se puede perder cuando no vale la pena conservarlo.
Cerebro, s. Aparato con que pensamos que pensamos.
Cínico, s. Miserable cuya defectuosa vista le hace ver las cosas como son y no como debieran ser.
Circo, s. Lugar donde se permite a caballos, "ponies" y elefantes contemplar a los hombres, mujeres y niños en el papel de tontos.
Clarinete, s. Instrumento de tortura manejado por un ejecutor con algodón en los oídos. Hay instrumentos peores que un clarinete: dos clarinetes.
Cobarde, adj. Dícese del que en una emergencia peligrosa piensa con las piernas.
Comercio, s. Especie de transacción en que A roba a B los bienes de C, y en compensación B sustrae del bolsillo de D dinero perteneciente a E.
Conocedor, s. Especialista que sabe todo acerca de algo, y nada acerca de lo demás.
Crítico, s. Persona que se jacta de lo difícil que es satisfacerlo, porque nadie pretende satisfacerlo.
Cuadro, s. Representación en dos dimensiones de un aburrimiento que tiene tres.



Dentista, s. Prestidigitador que nos pone una clase de metal en la boca y nos saca otra clase de metal del bolsillo.
Desprecio, s. Sentimiento que experimenta un hombre prudente ante un enemigo demasiado temible para hacerle frente sin peligro.
Diario íntimo, s. Registro cotidiano de aquellos episodios de la vida que uno puede contarse a si mismo sin sonrojo.
Diccionario, s. Perverso artificio literario que paraliza el crecimiento de una lengua además de quitarle soltura y elasticidad. El presente diccionario, sin embargo, es una obra útil.
Difamar, v. t. Decir mentiras sobre otro. Decir verdades sobre otro.
Dinero, s. Bien que no nos sirve de nada hasta que nos separamos de él.
Diplomacia, s. Arte de mentir en nombre del país.
Discusión, s. Método de confirmar a los demás en sus errores.
Distancia, s. Único bien que los ricos permiten conservar a los pobres.

E

Educación, s. Lo que revela al sabio y esconde al necio su falta de comprensión.
Egoísta, s. Persona de mal gusto, que se interesa más en sí mismo que en mí.
Emoción, s. Enfermedad postrante causada por el ascenso del corazón a la cabeza. A veces viene acompañada de una copiosa descarga de cloruro de sodio disuelto en agua, proveniente de los ojos.
Epitafio, s. Inscripción que, en una tumba, demuestra que las virtudes adquiridas por la muerte tienen un efecto retroactivo.
Ermitaño, s. Persona cuyos vicios y locuras no se ejercen en sociedad.
Éxito, s. El único pecado imperdonable contra nuestros semejantes.
Experiencia, s. Sabiduría que nos permite reconocer como una vieja e indeseable amistad a la locura que ya cometimos.

Efe

Famoso, adj. Notoriamente miserable.
Fanático, adj. Dícese del que obstinada y ardorosamente sostiene una opinión que no es la nuestra.
Fe, s. Creencia sin pruebas en lo que alguien nos dice sin fundamento sobre cosas sin paralelo.
Fealdad, s. Don de los dioses a ciertas mujeres que pueden ser virtuosas sin ser humildes.
Felicidad, s. Sensación agradable que nace de contemplar la miseria ajena.
Fidelidad, s. Virtud que caracteriza a los que están por ser traicionados.
Filosofía, s. Camino de muchos ramales que conduce de ninguna parte a la nada.
Finanzas, s. Arte o ciencia de administrar ingresos y recursos para la mayor conveniencia del administrador.
Fotografía, s. Cuadro pintado por el sol sin previo aprendizaje del arte.
Frontera, s. En Geografía política, línea imaginaria entre dos naciones que separa los derechos imaginarios de una, de los derechos imaginarios de la otra.
Futuro, s. Época en que nuestros asuntos prosperan, nuestros amigos son leales y nuestra felicidad está asegurada.



Gato, s. Autómata blando e indestructible que nos da la naturaleza para que lo pateemos cuando las cosas andan mal en el círculo doméstico.
Genealogía, s. Estudio de nuestra filiación hasta llegar a un antepasado que no tuvo interés en averiguar la suya
Gobierno monárquico, s. Gobierno.
Guerra, s. Subproducto de las artes de la paz.

Hache

Hipócrita, s. El que profesando virtudes que no respeta se asegura la ventaja de parecer lo que desprecia.
Historia, s. Relato casi siempre falso de hechos casi siempre nimios producidos por gobernantes casi siempre pillos o por militares casi siempre necios.
Historiador, s. Chismoso de trocha ancha.
Hogar, amargo hogar.
Hombre, s. Animal tan sumergido en la extática contemplación de lo que cree ser, que olvida lo que indudablemente debería ser.
Hospitalidad, s. Virtud que nos induce a alojar y alimentar a personas que no necesitan alojamiento ni alimento.

I

Idiota, s. Miembro de una vasta y poderosa tribu cuya influencia en los asuntos humanos ha sido siempre dominante.
Ignorante, s. Persona desprovista de ciertos conocimientos que usted posee, y sabedora de otras cosas que usted ignora.
Imaginación, s. Depósito de mercaderías que poseen en común los poetas y los mentirosos.
Imbecilidad, s. Especie de inspiración divina o fuego sagrado que anima a los detractores de este diccionario.
Impunidad, s. Riqueza.
Inmigrante, s. Persona inculta que piensa que un país es mejor que otro.
Intérprete, s. El que permite a dos personas de distinto idioma comprenderse, repitiendo a cada una lo que convendría al intérprete que dijera la otra.
Irreligión, s. La más importante entre las grandes creencias de este mundo.